Escapó en un barco sin un mar y se la vio llorando sin parar. Sus lágrimas creando el océano flotó por siempre en su dolor. Sabes bien, no podré. Sin ti al lado mío sabes bien, te amaré aunque no estés aquí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario